4 claves para entender a tu hij@

Entender a un niño es muy complicado, entender que necesita, por qué hace lo que hace y dice lo que dice, entender sus motivaciones e inquietudes, lo que piensa y siente. ¿Te pasa algo parecido? ¿no entiendes a tu hij@?

No se puede ir a una librería y pedir un libro de instrucciones para tu hijo, no existe. El único que te puede guiar en la tarea de criar a tu hijo es tu propio hijo. Es un libro difícil de leer, de descifrar, interpretar y comprender.

Necesitas dos cosas principalmente para interpretar a tu hijo: Recordar cuando fuiste niña, si no te ayuda a entenderlo si que te ayudará a saber que es normal lo que hace, aunque desde los ojos de adulto se vea estresante, absurdo e irritante el mundo infantil.

Al no recordar que hacíamos de niñas es complicado comprender que todo tiene un porque, una motivación y un objetivo.

Los niños tienen necesidades, en la mayoría de las ocasiones diferentes a las de los adultos y nos cuesta identificarlas. Además, para cada niño esas necesidades son diferentes, un niño no es igual que otro niño. Si son similares pero no iguales, y eso es algo que cuesta comprender.

Sí quieres saber entender a tu hijo y que es exactamente lo que necesita sólo tienes que observarle con un poco de atención y con la mente despejada de prejuicios.

4 claves para observar y entender a tu hijo:

1. Necesitas tiempo para observar

Necesitas información, cuanta más mejor y la única forma de conseguirla es pasando tiempo con tu hijo con los ojos muy abiertos analizando el porqué de lo que hace y necesita, así aprenderás que le gusta, que le interesa, que le motiva en cada momento.

Se sentirá acompañado y valorado, será importante para tener una autoestima y un desarrollo sano y educado.

Además, estrecharás y reforzarás la relación con él ya que al interesarte por sus cosas se sentirá querido, comprendido y que él y sus cosas son importantes para ti.

2. Necesitas entender que todo lo que hace tiene un fin

Cada acción que hace tiene una motivación, no está dejado al azar o al capricho. Cada acción responde a un plan trazado en miles de años de evolución: su programa natural de aprendizaje.

Los niños, todos los niños sienten un impulso de exploración, investigación y experimentación. Es su forma de aprender y comprender las cosas que le rodean, quieren comprobar hasta donde llegan sus posibilidades y capacidades.

Quieren aprender, quieren saber cómo funcionan las cosas, quieren saber hasta dónde llegan sus posibilidades y capacidades, necesitan comprender y asimilar como funciona el mundo.

3. Necesitas entender que aprende con lo que hace

Su naturaleza les guía con el único objetivo de sobrevivir y para ello necesitan ser seres autónomos y capaces. Este objetivo vital es el fin último de todas sus acciones. No lo olvides.

Es necesario que aprendas a observar y entender que todo lo que hace y como lo hace tiene un objetivo.

4. Necesitas entender que disfruta con lo que hace

Y que eso es lo único que le importa, la naturaleza es muy sabia y sabe hacer las cosas muy bien y para que los seres humanos hagamos lo que debemos de hacer nos dota de una emoción: el placer.

Así la naturaleza se asegura que lo hacemos, se asegura que sobrevivimos. Nos dota de mecanismos que nos impulsan a jugar por el simple hecho del placer que proporciona, por esta razón los niños sienten un impulso irrefrenable de juego en todo momento y en cualquier lugar

Además, no cualquier juego les atrae. Juegan y experimentan exactamente lo que les hace aprender, lo que están preparados y capacitados para aprender.

Os pongo un ejemplo cuando un bebé aprende a coger algo con las manos y sobre todo si está en un lugar alto como la trona o el cochecito insistentemente lo lanza al suelo una y otra vez ¿que está aprendiendo con eso? a abrir y cerrar la mano de forma voluntaria, a perfeccionar la capacidad de seguir con la vista un objeto en movimiento desarrollar su capacidad espacial aprender cómo funciona la ley de la gravedad y un largo etcétera

Si en este caso somos capaces de entender el porque lo hace nos parecerá menos irritante tener que recoger una y otra vez cosas del suelo, veremos una utilidad y una razón.

 

Cristina Núñez

circulocristina

Para los niños todo es un juego

Y cuando digo que para los niños todo, quiero decir TODO. No sólo cuando no hay otra cosa que hacer o en el parque, o en la piscina, o en una ludoteca o cuando nos viene bien a los adultos.

En los lugares que menos queremos o necesitamos, sobre todo si es un lugar ajeno y no explorado por el niño se presenta ante sus ojos como una oportunidad de explorar, tocar y aprender.

Cuanto más pequeño es tu hijo menos capacidad tiene para distinguir y controlar con que puede jugar y con que no, donde puede jugar y donde no debe jugar.

Tu hijo no entiende el mundo de los mayores, no lo ve con los ojos que tu lo ves. Los niños sólo tienen un objetivo en mente: Jugar, explorar, divertirse y aprender.

Cuando le llevas a un lugar donde no se puede jugar o no se debe jugar se crea un conflicto con sus necesidades e impulsos exploratorios y se crea un problema. Queremos que se comporte como un adulto: sentado, formal y sin hacer ruido.

Y eso es pedir peras a un olmo: es prácticamente imposible. Y para conseguir que se comporten “correctamente” (según las normas sociales que hay en ese espacio) desplegamos todos los recursos a nuestro alcance para inhibir el impulso de jugar.

El banco, el supermercado, la biblioteca, el restaurante… o cualquier espacio público de “mayores” suelen ser lugares aburridos donde no se puede hacer casi de nada: ni tocar, ni correr, ni hablar alto, por ejemplo. No se puede hacer nada de lo que le gusta hacer a un niño, no se puede hacer nada de lo que necesita un niño.

Esta es la palabra clave: NECESITA. Sí vemos el juego como una necesidad y no como un capricho estaremos en disposición de entender y buscar soluciones para cubrir esa necesidad.

SOLUCIÓN 1: NO LLEVES AL NIÑO

No le expongas a un ambiente o espacio donde no se puede jugar. Si tienes la oportunidad deja a tu hijo en un lugar adecuado para él y sus necesidades.

SOLUCIÓN 2: SE PREVISOR

 En el caso que no te quede otra opción de llevar a tu hijo contigo, se previsor con la situación que se va a desarrollar.

Si es mayorcito, explícale donde vais, que va a pasar y como esperas y necesitas que se comporte. Puede que funcione o no, dependerá de su nivel de desarrollo, de lo cansado que esté y de muchos factores más que se escapan de nuestro control.

Lleva algún juguete o material  y si es posible que lo elija el mismo. Llevar en el bolso una libreta y lápices de colores suele salvar algunas de estas situaciones si se presentan de forma inesperada.

Si no puede resistir la necesidad de correr, saltar, tocar, hablar alto… no le riñas entiende que él no ha pedido estar ahí, que es algo ajeno a el que no entiende ni necesita.

Busca la mejor solución para tu hijo, que como le conoces bien estoy segura que la encontrarás.

Cristina Núñez

circulocristina

¿Preparados para jugar ?

preparados para jugar ??

¿Conoces algún niño que no juegue?

Cuando alguna de mis hijas están mas tranquilitas de lo habitual, lo primero que pienso es que están malitas o demasiado cansadas.

Todos lo niños están programados para jugar jugar y jugar,

Según palabras del neurocientífico Francisco Mora

el juego es un “mecanismo emocional disfrazado

con el que el niños adquiere habilidades

y capacidades a través de la vorágine de cambios que realiza su cerebro”

Los niños están programados por y para jugar, ya que es la manera en la que la naturaleza les ha preparado para aprender.

Y no solo los niños, realmente todas las las especies mamíferas aprenden jugando con el entorno durante un periodo prudencial en el que sus progenitores los protegen y acompañan.

Todos recordamos imágenes de documentales en los que salen leones jugando entre sí.

Pero la complejidad del mundo humano, de este mundo civilizado en el que vivimos, en el que ya no solamente debemos aprender las necesidades físicas de nuestro entorno, sino también las todas aquellas cuestiones culturales cada vez más complejas, demasiadas veces nos alejamos de nuestros instintos.

Como padres, todos queremos que nuestros hijos el día de mañana sean personas felices, educadas, con las habilidades necesarias para “hacerse un hueco ” en esta sociedad tan cambiante.

Y todos sabemos que una buena educación es la base para lograrlo.

Durante los primeros años de vida el cerebro de nuestros niños esta en plena transformación, al igual que en la adolescencia.

Desde Renovatio queremos ayudarte
para que le des la importancia real
que tiene el juego
en el correcto desarrollo de los niños.

 

Se acercan fechas en las que los niños van a tener mucho tiempo libre.

Las Navidades son un momento especial en el que los niños son los protagonistas, y los juguetes inundarán muchas casas.

Pero incluso con tantos juguetes, si no hemos elegido bien ” la carta de los Reyes Magos”, o no los hemos sabido organizar , al cabo de unos días volverán los “mamá me aburro”... o ya estarán pensando en lo que van a pedir para el próximo año.

Elegir bien los juguetes,
los juegos,
preparar el ambiente,
las actividades….
será la diferencia entre desear que vuelvan ya al cole,
o NO querer que se acaben estas Navidades

 

 

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Pilar firma

 

 

 

3 cosas que ayudarán a tu hijo en su actividad más importante

El juego tiene que ser una actividad placentera

Jugar es cosa de niños y con esta afirmación muchas veces tenemos la impresión que es algo banal, algo que los niños hacen porque sí, sin entender ni profundizar en la importancia que tiene para su aprendizaje y desarrollo.

Ellos lo sienten como una necesidad , como un impulso irresistible que muchas veces desde nuestra perspectiva de adulto no entendemos o nos viene mal que el niño juegue con todo y en todo momento

Y además, para que el juego cubra la necesidad de tu hijo y cumpla con su objetivo de que aprenda debe ser una actividad placentera para que sea efectivo en su función

Pintarse la cara es divertido... a vecesPintarse la cara es divertido… a veces

Está demostrado científicamente que todo lo que nos gusta, nos apasiona, nos emociona y/o nos divierte lo aprendemos antes, más y mejor.

El juego es la mayor y la mejor herramienta que tiene un niño para aprender como funciona el mundo, yo me atrevería a decir que la única, como nos relacionamos con personas, animales y cosas, que le gusta y que no, que es capaz de hacer, que esta preparado para aprender, hasta donde puede llegar…

El mundo adulto tenemos la obligación de facilitar que el juego sea una actividad placentera de la que el niño pueda sacar el mayor rendimiento posible.

A continuación te muestro 3 cosas que tienes que tener en cuenta para ayudar a tu hijo en su actividad más importante: JUGAR

1. EL LUGAR DEBE SER VARIADO

Sin bien es cierto que los niños juegan en cualquier lugar y cualquier lugar es susceptible de convertirse en un lugar de juego, ya sea el banco, el supermercado o cualquier sitio en el que se encuentre y que no siempre nos viene bien.

El sitio debe ser variado. En casa y  los lugares que frecuente deben ser los máximos posibles. Debemos facilitar diferentes escenarios donde tu hijo pueda jugar, interactuar ayudando a su desarrollo psicomotor, cognitivo y social.

El espacio debe ser adecuado. Con mobiliario y un espacio adecuado facilitaremos mucho su desarrollo. Los niños sobre todo juegan en casa ¿cómo puedes ayudarle a que su espacio de juego sea más adecuado a sus necesidades?

Si llevas a tu hijo a un lugar donde no se puede o no se debe jugar, el juego se convertirá en conflicto y acarreará más problemas que beneficios.

Ejemplos de lugares cotidianos donde se debe y se tiene que jugar.

2. EL LUGAR DEBE SER AGRADABLE Y ATRACTIVO

Los colores, los materiales, la distribución de los mismos debe invitar más si cabe a tocar, a manejar, a interactuar con ellos (veo, siento, actuo)

Un espacio ordenado y preparado al gusto de tu hijo será beneficioso

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3.EL LUGAR DEBE SER OPERATIVO

El espacio debe facilitar la interacción. Para jugar hay que coger, poner, quitar, cambiar de lugar, apilar, unir, golpear, esparcir… Los juegos, juguetes y materiales deben estar accesibles, ordenados e identificados o a la vista del niño y adecuados para su función: experimentar con ellos.

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Sobre cómo deben ser los espacios de juego, sobre todo en Navidad, hablaremos con más detenimiento y profundidad en el seminario:

Cristina Núñez

circulocristina

¿Dónde jugamos?

Tan importante como jugar, es el entorno en el que se lleva a cabo el juego. Por supuesto, no es lo mismo que sea dentro o fuera de casa, o en el interior del aula o el patio de la escuela.

Es necesario tener presente las necesidades de l@s niñ@s y adaptar el entorno donde van a estar para falicitar su autonomía en la medida de lo posible.

Dentro de casa y dentro del aula hay dos premisas básicas:

  1. El espacio debe ser lo más diáfano posible para favorecer la libertad de movimiento.
  2. Los juguetes, libros y materiales con los que pueden jugar deben estar a su alcance.

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Una vez que esto está cumplido, estas recomendaciones son importantes:

  • Cuando tu hij@ o tus alumn@s son pequeñ@s, deben poder tener acceso a su material de juego, así que el mobiliario de la casa o el aula debe estar adaptado a su altura y tamaño. Esta medida favorece mucho el juego libre y ayuda a la adquisición de habilidades.
  • Procura utilizar los estantes más bajos de las librerías para ubicar allí los juguetes y los libros de los más pequeños.
  • Los materiales que requieran supervisión de un adulto para ser utilizados (pinturas líquidas, piezas más pequeñas….esto depende de la edad) ponlos en estantes más altos que ellos puedan ver para pedirlos, pero necesiten ayuda para cogerlos, o guárdalos en cajas que tengan dificultad para abrir y necesiten de tu ayuda.
  • Utiliza cestas o cajas para guardar los juguetes y los materiales, que l@s niñ@s puedan manipular.
  • Revisa los materiales y los juguetes cada cierto tiempo para retirar los que estén deteriorados o no utilicen, y cámbialos por juegos y objetos nuevos. Ve haciendo una rotación de lo que tengas en casa o en el aula. Muchas veces l@s niñ@s se agobian de tener tantas cosas donde elegir y acaban aburriéndose de ver siempre los mismos juguetes aunque sean cantidad, la rotación de materiales y juguetes evita esta situación.

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Cuando jueguen al aire libre, bien en el jardín o en el patio, el espacio debe asegurar que pueden manipular todo lo que haya alrededor. Deben poder:

  • Jugar con la tierra para hacer hoyos y barro.
  • Tocar las plantas para observarlas, conocerlas y cuidarlas. Evitar plantas venenosas o plantas que produzcan alergia al niñ@.
  • Subirse a los árboles y los columpios sin peligro.

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Una vez que el entorno es adecuado y seguro no queda más que l@s niñ@s jueguen y tú les acompañes.

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circuloMayte

¿Por qué no se juega en primaria?

A nadie le sorprende que las clases de infantil estén llenas de juguetes, de materiales manipulativos, sensoriales… Parece que todos tenemos claro que los niños pequeños necesitan jugar.

De hecho lo que sí nos debería de sorprender es la existencia de tantas fichas programadas para que los niños rellenen o coloreen tal y como establece una determinada editorial, centradas básicamente en favorecer la motricidad fina y la lectoescritura, y olvidando el libre desarrollo e incluso demasiadas veces, coartando la creatividad innata de los niños.

Sin embargo cuando cumplen seis añitos y pasan a primaria, de las clases desaparecen los juguetes y los juegos. Aparecen los libros de texto y las libretas como únicos medios de aprendizaje ( bueno y en las clases con más recursos las pantallas digitales).

Los niños pasan de infantil, directamente a clases de primaria  en las que algunos  profesores ( nunca está bien generalizar) dan la lección, ponen deberes y evalúan cada tema aprendido con exámenes tradicionales y exclusivamente memorísticos.

Los materiales manipulativos desaparecen y los niños se tienen que esforzar por comprender la realidad  con las explicaciones y dibujos de los libros de texto,( para lo que es necesario un nivel de abstracción que no todos adquieren en el mismo momento) donde además las respuestas están programadas únicamente para ser comprendidas mediante la abstracción y memorizadas para después poderlas imitar en el examen.

Imaginemos por un momento que siguiéramos utilizando en primaria los juegos y los materiales manipulativos para aprender, para descubrir, para pasarlo bien con los compañeros.  El profesor podría ofrecer materiales con los que los alumnos puedan resolver por si mismos las preguntas que muy cuidadosamente  ha seleccionado para despertar la curiosidad de los alumnos  y aprovechar las ganas que todos los niños tienen de comprender el mundo que les rodea. Pero el mundo real y no uno basado en infografías.

¿Creéis de verdad que aprenderían menos jugando, que leyendo y memorizando definiciones en los libros?

 

Andrés Payá, miembro del Observatorio del Juego Infantil (OJI) y doctor en Pedagogía, dice en varios de sus artículos que “el juego es un medio de aproximación, contacto, apropiación y aprendizaje de nuestro entorno más próximo, erigiéndose en un extraordinario instrumento de educación integral” .

Sin embargo muchas escuelas siguen ancladas en ideas en las que se obvia o incluso penaliza  el aspecto lúdico del aprendizaje,( “para jugar está el recreo” o “a clase se viene a trabajar no a divertirse“) olvidando que el juego tiene un carácter gratificador y placentero que ayudaría a despertar la motivación intrínseca de los niños conectando el aprendizaje con la emoción.

Por supuesto no digo que el juego sea la única manera de aprender, ni mucho menos, pero tampoco lo son los libros de texto.

Existen muchas herramientas que bien utilizadas pueden llevar a nuestros hijos o alumnos a disfrutar aprendiendo, y desde luego el juego es una muy poderosa.

 

 

firma