Los cimientos para la construcción de una buena vida

Como padres y educadores queremos los mejor para los niños, queremos que tengan una buena vida, un buen trabajo, que sean buenas personas y sobre todas las cosas: queremos que sean felices.

Para ayudarles en esta difícil tarea les enseñamos que la vida es esfuerzo y perseverancia. Les apuntamos a clases de idiomas, apoyo al estudio, les pagamos la universidad… porqué queremos lo mejor para ellos.

Entendemos que la escuela desde su ciclo de primaria es vital para que sean “alguien” en la vida

Pero quizá ya sea tarde, quizá hubiera sido más fácil y certera nuestra aportación si hubiéramos tenido más en cuenta la etapa más vital de sus vidas: la primera infancia.

Entre los 0 y los 6 años se crean las bases para futuros aprendizajes, se forma su personalidad, su percepción de la vida, de los demás y de si mismos, su cerebro se desarrolla a un ritmo que jamás volverá a tener.

“los primeros años son un compendio concentrado en el que el cerebro establece conexiones a la mayor velocidad de crecimiento que jamás volverá a alcanzar. ¡Duplica su tamaño!

Eduard Punset.

Si importante es la etapa hasta los 6 años, más vital es la etapa hasta los 2 años. En esta ilustración se aprecia el ritmo de desarrollo y la complejidad de las conexiones neuronales.

el-cerebro-del-niño-estimulacion

En esta otra vemos el gráfico del desarrollo de algunas funciones vitales para el ser humano como las funciones cognitivas o el lenguaje. se aprecia como la tendencia de desarrollo ascendente empieza a decaer a partir de los 2 años.

foto1

¿Somos conscientes de la importancia de esta etapa para el resto de la vida de un niño?

¿Hacemos todo lo necesario y posible para que el niño desarrolle al máximo todos sus potenciales?

 

1

Cristina Núñez

untitled

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *