¿Consigues educar sin castigar?

El equipo Renovatio: Educación y Emoción nos hemos puesto en contacto con Mireia Long para hacerle una entrevista en la que nos resuelva una serie de dudas sobre los castigos que a muchas de vosotras os preocupan.

Mireia Long es co-directora de la Pedagogía Blanca, y de Mujeres Empoderadas. También colabora escribiendo en Bebés y Más, y en la revista online Allegramag.

Como experta en educación, nos ha dado estas sabias respuestas a las preguntas que le hemos planteado:

Mireia Long

Mireia Long

 

1.- ¿Puedo conseguir educar sin castigar?

En realidad lo que es imposible es educar con castigos. Educar es otra cosa, educar es perfeccionar las aptitudes morales e intelectuales mediante preceptos, ejemplos y ejercicios, pero no mediante la imposición por miedo.

Si preguntas que considero yo educar, sería ayudar a que el niño se desarrolle logrando tener las herramientas personales para tener una vida con sentido, feliz y productiva, logrando ser libre, eligiendo su camino, sin aceptar la injusticia y consiguiendo una mente y una comportamiento sano y, a la vez, respetando los derechos de los demás.

Un niño bien educado y un adulto que ha sido bien educado son personas que saben quienes son, lo que quieren y pueden conseguir sus objetivos vitales libremente elegidos y que ni consiente que abusen de él ni abusa de los demás.

Lograr eso no es posible mediante el miedo, sino encendiendo la llama de la autonomía real y de la responsabilidad, cosas que solo logrará el niño si se las permitimos y les guiamos en el proceso. Tienen que sentirse respetados, acompañados en sus errores, amados y escuchados. Tenemos que dedicar mucho tiempo a jugar con ellos, hablar de cualquier tema.

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2.- ¿Cómo puedo modificar una conducta de mi hijo sin recurrir al castigo?

Pues estando presente para poder prevenir las conductas inadecuadas, replanteándonos si hay alternativas aceptables a esa conducta, revisando las razones por las que el niño la tiene y, siempre que sea posible por su edad, explicándole con tranquilidad que consecuencias tiene esa conducta y que él lo comprenda realmente.

La imposición y el castigo no fomentan la autonomía y la responsabilidad, tenemos que tenerlo claro, sino que crean un ambiente de miedo, desconfianza y mentiras que ensombrece la relación que queremos construir con los niños.

3.- Si no castigo a mi hijo, ¿me escuchará?

Pues claro que te escuchará, tu hijo desea complacerte y confía en ti para que lo guíes en la complejidad del mundo. El castigo lo aleja de ti, hace que tema contarte tus errores y le hace sentir abandonado, humillado y enfadado, que no es lo que fomenta la comunicación.

Para que tu hijo te escuche te propongo una cosa que funciona: escúchalo a él, obsérvalo, acompáñalo en sus frustraciones y explícale las cosas con respeto. Todo se resume en trátalo como tu deseas ser tratado por los que te aman.

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4.- ¿Cómo puedo conseguir que mi hijo obedezca sin castigarle?

La palabra obedecer me da reparo porque muchas veces pensamos que los niños deben obedecer inmediatamente, sin cuestionar, sin pedir explicaciones y sin sentirse mal si los frustramos.

Es cierto que a veces vamos a necesitar que el niño haga algo, incluso si no quiere hacerlo, pero tendríamos que estar muy seguros de que es realmente por su beneficio y por su necesidad, no por nuestra comodidad adulta o las normas externas que no son adecuadas para los niños.

La confianza, palabra que yo prefiero, se cimenta en el diálogo, el acompañamiento y la escucha activa. Cuando damos a nuestros hijos muchos síes, pueden asumir esos no es inevitables, pero es porque durante mucho tiempo hemos negociado, explicado y acogido.

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5.- ¿En qué me va a beneficiar educar sin castigar?

La relación con tu hijo mejorará y se sentirá realmente seguro a tu lado, confiará en ti, te contará sus problemas y errores, entenderá las normas y se atreverá a pedir explicaciones si una norma no le parece justa. Será una persona más segura, motivada, con confianza en sí mismo y en su familia, responsable realmente, no por miedo, sino por convencimiento y automotivación. Una persona más libre, más capaz de dirigir su vida adulta y más cooperativo en su día a día en su infancia.

Puede que tengas muchas dudas sobre las razones por las que los adultos castigamos, la consecuencias de los castigos y las herramientas prácticas para lograr educar niños responsables y felices sin usarlos, por eso en la Pedagogía Blanca estamos preparando un taller on line muy realista y concreto, en el que te ayudaremos a lograrlo.

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El taller, que se realizó  el 14 de julio y que puedes comprar también en  diferido, se titula “Educar sin castigar” y puedes hacerlo desde cualquier lugar del mundo.  Este taller es para ti si:

  • Castigas a tus hijos cuando te ves desbordada.
  • Te da miedo castigar como te hicieron a ti.
  • Te sientes presionada y cuestionada por tu entorno para que castigues a tus hijos.
  • Tienes problemas para gestionar las normas y límites.
  • Tus hijos se pelean y/o pelean mucho contigo poniéndose furiosos.
  • Te preocupa no estar dando un buen ejemplo a los niños.
  • Crees que los castigos dañan a los niños.
  • Tu crianza es una batalla continua.
  • No tienes claro que puedes hacer para no usar los castigos.
  • No sabes diferenciar castigos y consecuencias naturales.
  • Te sientes triste y culpable cuando castigas y quieres dejar de hacerlo.
  • Necesitas herramientas alternativas al castigo para educar con respeto y consciencia.

Muchos padres, incluso los que repudian el más mínimo castigo físico y están trabajando intensamente para no gritarle a sus hijos, no encuentran más solución que la imposición o, si son desobedecidos, el castigo.

Realmente se encuentran sin más herramientas que las que han recibido ellos de niños y las que aplica el entorno para educar a sus amados pequeños y lo hacen, sobre todo, por temor a que el niño pueda correr riesgos o agobiados por excesivas expectativas sobre lo que deben esperar de ellos.

taller online educar sin castigar

http://www.pedagogiablanca.net/educarsincastigar/

Desde la etapa de las rabietas los castigos, más que mejorar el comportamiento del niño, lo empeorarán y se va entrando en una espiral de violencia emocional y oposición que solo conduce a más castigos como manera de educar, algo que, a la larga, no provoca que el niño sea más comprensivo, responsable y motivado, sino que lo alejan de sus padres, le hacen perder confianza en ellos y en él mismo y hace que, para no ser castigado, se acostumbre a ocultar y mentir.

Además, los padres llegan a usar los castigos para razones completamente absurdas y peligrosas, ocultando los problemas de sus hijos que están provocando las situaciones que disturban a los adultos: peleas entre hermanos, falta de cuidado con las cosas, malas notas, palabrotas, despistes y dejadez en la colaboración en el hogar. Todas esas cosas son síntomas de malestar en el niño: necesidad de atención, desmotivación escolar, cansancio, escasez de juego libre y un número de obligaciones y normas que a veces son prematuras en su desarrollo.

Muchas de esas situaciones, además, merecen y necesitan atención de los padres, para reconducirlas escuchando a su hijo que hable sabiéndose en un entorno seguro y amoroso.

El castigo solo aleja al niño de la idea de un hogar confiable.

Aprenderá a mentir y ocultar, y, como mucho obedecerá puntualmente por miedo al castigo, y no por convencimiento de que debe actuar de determinado modo. Es decir, no lo hace responsable y consciente, sino que disminuye su autoestima, le hace sentir humillado, viviendo una situación injusta. Al final, incluso, se sentirá una mala persona y construirá una imagen de sí mismo desvalorizada.

Llegada a la adolescencia la confianza se habrá quebrado y explotará en mayor resentimiento, alejamiento y oposición, algo que podría haberse evitado con una educación realmente consciente, abierta y respetuosa, que partiera de conocer y comprender al niño y acompañarlo en la adquisición de modos de relacionarse sanos y pacíficos.

Pero, ¿existen alternativas reales para no usar los castigos?

Sin la más mínima duda, así es.

En este taller “EDUCAR SIN CASTIGAR” te daremos 10 herramientas realistas que funcionan como alternativas al castigo además de los secretos de los padres que no castigamos jamás.

El taller consiste en una sesión única de dos horas que se realizará en directo online el día 14 de julio a las 22:00 (hora local de Madrid) de una hora y media de clase teórica y práctica, y media hora de preguntas y respuestas con los asistentes. El taller se grabará y se enviará posteriormente a todos los participantes matriculados. A todos los inscritos se les mandará junto con la grabación del taller,un pdf que sirve de guía de la lección. El curso se puede realizar, al ser on line, desde cualquier lugar del mundo y, una vez grabado, el acceso no caducará nunca, por lo que se podrá volver a ver todas las veces que se desee.

Puedes unirte ya en este enlace:

http://www.pedagogiablanca.net/educarsincastigar/

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