Como visitar un museo con un niño

En la actualidad existen museos o salas de exposiciones preparadas para que los niños interactuen en ellas, donde se puede tocar, jugar y las cosas están adaptadas a su tamaño. Os pongo como ejemplo el Museo de la Ciencia en Valladolid.

Seguramente cerca de donde vives existen ofertas de este tipo, los niños lo disfrutan mucho y no tienen la percepción de estar en un museo si no en una “sala de juegos”

Se aprende tocando, jugando e interactuando y eso es exactamente lo que se hace en lugares como este.

El problema está cuando visitamos un museo tradicional, que no está pensado ni diseñado para niños, pero consideramos que es bueno que el niño se vaya familiarizando con los museos de “mayores”.

En un post anterior te recomendábamos visitar la exposición de El Bosco que se encuentra en el Museo del Prado de Madrid. Es una exposición que no está preparada para ellos (las obras no están a la altura de su vista, hay que estar en silencio o hablar bajito, no se puede tocar…) pero eso no significa que los niños no puedan ir.

Te aseguro que se puede visitar con niños, hablo por experiencia propia, sólo tienes que tener en cuanta una cuantas cosas para que sea una actividad placentera, divertida y educativa para toda la familia y sobre todo para los niños.

Lo primero es saber identificar si la edad del niño es la adecuada para que sepa apreciarlo minimamente, disfrutarlo y esté capacitado para comportarse como indiquen las normas la mayoría del tiempo (Hablar bajito, no correr…) No hay una edad ideal depende de cada niño, de su punto de desarrollo y su personalidad.

Para ayudarte a preparar esta actividad, te damos:

7 recomendaciones para visitar un museo y/o exposición

 

1. Mejor que sea un tema que le interese

Los niños desde pequeños si se les da la oportunidad de conocer obras de arte a través de libros con ilustraciones, cuentos, documentales, juegos… empiezan a manifestar sus preferencias. Por ejemplo cuando fui con mi sobrino al Museo del Prado, por primera vez, tenía muy claro que quería visitar las obras del Greco, sobre todo “El caballero de la mano en el pecho” y así lo hicimos.

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2. Que sepa que va a ver. Da seguridad y crea expectación

Para que se interese por la actividad debe saber que va a ver, que va pasar, es interesante mostrárselo antes, en el caso de la exposición de El Bosco estuvimos viendo el Jardín de las Delicias en el ordenador, les explique cuanto duraría la visita más o menos, donde teníamos que ir, cuanto tardábamos en llegar, cuanto teníamos que andar…

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3. Tomatelo como un juego

Cuando estuvimos viendo el jardín de las delicias en el ordenador empezó el juego, buscamos personajes que nos llamarán la atención que después vimos en directo (la expectación ya estaba creada) hasta encontramos un ratoncillo en el cuadro que identificamos como nuestra mascota Abú.

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Relacionábamos cosas de los cuadros con cosas conocidas y cotidianas, fue divertido!

4. Explica y establece las normas y como tenemos que comportarnos

Antes de entrar hay que explicar como tenemos que comportarnos: no se puede correr ni gritar (hay mucha gente que podríamos molestar), no se puede tocar (las cosas se estropean por que son muy antiguas y delicadas)… Siempre hay que explicar la norma de comportamiento con una razón para que entiendan el por qué de lo que pedimos, no debe de ser por imposición.

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5. Él marca el ritmo y el tiempo de la visita

Si notas que está cansado, distraído o te pide que os vayáis, es momento de salir del lugar. Es mejor 15 minutos bien aprovechados, divertidos y amenos que 1 hora aburridos y cansados, además es fácil que la situación acabe mal en el segundo caso.

Ten en cuenta que la capacidad de concentración de un niño es mucho menor que la de un adulto. Márcate un tiempo de visita reducido, si después estáis más tiempo mejor que mejor.

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6. Un mapa del lugar puede dar mucho juego

A partir de los 8 o 9 años (esta cifra es orientativa, depende de cada niño) podemos visitar museos grandes tipo (Louvre, Prado…) pero teniendo en cuenta que no vamos a poder verlo todo si no que habrá que seleccionar.

Como hay que andar mucho y eso cansa, es una buena opción que les enseñemos a manejarse con un plano del lugar, les gusta mucho ser los que llevan a los demás y así aprenden orientación espacial.

Cuando están aprendiendo hay que hacerlo juntos, enseñándoles como se hace, cuando ya tenga idea dejarles solos para que sean ellos los que dirijan. No pasa nada si “nos perdemos” aunque tu sepas que vais por mal camino, deja que sea el niño el que se de cuenta, o hazle preguntas para que llegue él a esa conclusión.

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7. Que pueda comprar o llevarse algo que se lo recuerde o hacer una actividad cuando acabéis

Un programa de la exposición, una postal, un libro de la tienda que suele haber a la salida del museo puede ser un punto de partida para seguir hablando y aprendiendo de lo que hemos visto.

Podemos hacer un dibujo, una escultura, jugar a preguntas y respuestas… depende del interés que haya mostrado el niño este hilo del que tirar puede durar mucho tiempo

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Tienda de regalos Casa Lis. Salamanca

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Cristina Núñez

circulocristina

3 thoughts on “Como visitar un museo con un niño

  1. Agradezco este aporte.En Argentina ,donde vivo ,también los hay y concierta frecuencia,por ejemplo para las vacaciones se organiza esta instancia.Mientras que otro se encuentra permanentemente bajo estas condiciones.

    1. las vacaciones son una epoca estupenda para visitar museos y exposiciones, siempre es interesante acudir con niños a actividades culturales. gracias por seguirnos Frida, un saludo.

  2. Qué bonito! A mi me encantan los museos pero no me parecía que podía compartirlo con los niños. Me he quedado con la falsa idea de que son aburridos y un martirio para los pequeños. Y pensaba que era algo que tenía que esperar hasta que estuvieran bastante mayores!

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